Home Office y salud visual: 5 claves para tener en cuenta

La cuarentena por coronavirus estimuló el trabajo desde las casas, y surgió con más fuerza el problema de las pantallas vinculado a la oftalmología. ¿Qué relación hay entre el home office y la salud visual? Te lo contamos.



La cuarentena impuesta por la pandemia de coronavirus llevó a las empresas a readecuar sus formas de trabajo. Se impulsó el home office y apareció, por consiguiente, la duda sobre la relación entre el home office y salud visual. ¿Cómo nos afecta la vista el hecho de permanecer frente a una pantalla tanto tiempo?


Si bien es cierto que el trabajo a distancia tiene grandes ventajas, no podemos olvidar que implica un uso intensivo de dispositivos electrónicos, y existen algunos inconvenientes para la salud en ello. Los ojos pueden ser los más afectados por la larga exposición a las pantallas.


Además de los adultos, en quienes se vincula el home office con la salud visual, para los niños sin asistencia a las escuelas hay sobre exposición a causa de los contenidos curriculares que se envían por internet. Muchos países implementaron educación a distancia a través de plataformas digitales.


Al home office y la salud visual hay que añadirle este segundo contacto que involucra a muchos padres. Después de realizar sus tareas laborales, puede que tengan que continuar expuestos a las pantallas para ayudar a sus hijos con las tareas.


Como resulta imposible pensar la vida cotidiana sin pantallas en este contexto, te contamos 5 claves sobre el cuidado en el home office y la salud visual.


1. Parpadear

Frente a las pantallas, nuestros ojos tienden a realizar menos parpadeos. Se calcula que, en condiciones normales, una persona parpadea 25 veces por minuto. Sin embargo, la exposición a las pantallas reduce ese número de forma considerable.


A menor parpadeo, menor también es la lubricación del globo ocular, y se corre el riesgo de avanzar hacia un síndrome del ojo seco. Esta es una patología catalogada por los oftalmólogos como tal.


Para evitar esta degradación de la lágrima, hay que imponerse el parpadeo. Una clave para esta época de teletrabajo y salud visual es estimular obligatoriamente a nuestros ojos a mover el párpado.


2. Lograr la postura correcta

El home office afecta la salud visual, pero también la postura, y resulta que ambas tienen relación. La posición del ordenador, la tableta o el mismo móvil afectan a los globos oculares, y no solo a la columna vertebral.


Una guía sencilla para establecer la postura adecuada es lograr ángulos rectos en las articulaciones involucradas. Deberíamos sentarnos con el tronco a 90 grados respecto a los muslos; los muslos a 90 grados respecto a las rodillas; y el codo con el mismo criterio.


Una vez lograda esta posición firme, hay que disponer la pantalla para que quede a la altura de los ojos. Ni muy arriba ni muy abajo, para no forzar los globos oculares a movimientos antinaturales.


3. Seguir la regla 20-20-20

Los oftalmólogos recomiendan tener descansos programados durante el teletrabajo para cuidar la salud visual. Para ello, elaboraron la regla 20-20-20, que sirve de rápida memorización en estos casos.


La propuesta es generar recreos en el trabajo con pantallas cada 20 minutos, para en ese momento mirar por fuera del dispositivo unos 20 segundos a una distancia de 6 metros -20 pies en el sistema de medida anglosajón. De allí la mnemotecnia con el número 20.


4. Correcta distancia con las pantallas

En lo asociado al teletrabajo y la salud visual cuenta, también, la distancia a la pantalla. Cuando nos encontramos muy cerca del dispositivo estamos pidiéndole a los globos oculares que hagan un esfuerzo extra. Este esfuerzo sucede para acomodar la imagen que interpretará el cerebro.


El acomodamiento puede suceder varias veces en el día, y es esperable, pero no es sano que la vista trabaje en esas condiciones por horas.


La recomendación es que, si hacemos teletrabajo con un ordenador, la distancia mínima a la pantalla ronde los 60 centímetros. Si se trata de una tableta o del mismo móvil, esa distancia se reduce por las condiciones propias de los dispositivos móviles, pero no debería ser menor a 35 centímetros.


5. Regular los reflejos

No solo la luz de las pantallas afecta de manera directa, así como la radiación de luz azul de los dispositivos, sino que también los reflejos son un problema de salud visual. Cuando ubicamos nuestro ordenador cerca de una ventana, el ángulo puede provocar que la luz externa se refleje en la pantalla.


Para evitar el reflejo que fuerza los globos oculares, se propone que los ordenadores estén perpendiculares a las luces. Esta sería la medida ideal. En caso de no poder concretarse por cuestiones del lugar, habrá que atenuar las luces –cortinas si es una ventana o telas que filtren si es artificial.


El home office y la salud visual van de la mano


Más allá de las condiciones particulares de la pandemia, debemos entender que el teletrabajo y la salud visual están conectados y lo seguirán estando. Cada vez más las empresas optan por esta modalidad, y aumenta el número de trabajadores realizando home office. Proteger los ojos, en definitiva, es el cuidado de una de nuestras herramientas de trabajo.


9 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo